Hola mis queridas flores, aquí os traigo una reseña más de una escritora que me emocionó con Un beso en París y de la cual os hablé en dicha reseña.
Pues bien, ahora os traigo la reseña del según tengo entendido, segundo libro de la trilogía.


















Nos encontramos con un personaje principal: Lola Nolan.
Lola es una chica algo peculiar a la que le gusta vestir de forma estrafalaria (pelucas de colores, faldas, lazos...).
Tanto es así, que planea ir al baile de fin de curso vestida de María Antonieta, peluca incluida.
Tiene dos padres homosexuales a los que quiere pero que son demasiado estrictos desde que Lola empezó a salir con su novio mayor que ella, roquero y guapo.
A excepción de esto, la vida de Lola marcha realmente bien.


Pero entonces unos antiguos vecinos vuelven a mudarse a la casa de al lado, los gemelos Bell. 
Lola se encontrará con problemas del pasado (llamados Cricket Bell) y su vida empezará a tambalearse.
Ella pensaba que lo odiaba. Él pensaba que le había olvidado.
Pero los dos tendrán que empezar a ser realistas y admitir que ninguna de las dos afirmaciones son ciertas.
Detrás de todos los disfraces...¿Qué decidirá la verdadera Lola Nolan?



Como en Un beso en París la historia sigue siendo simple pero Stephanie Perkins le da ese toque de extravagancia, locura, diversión y adicción a las historias y a los personajes que hace que me gusten tanto.
En realidad prefiero las distopías, fantasías, de ficción... pero esta autora siempre hace que no me aburra al leer sus historias y eso es una cosa que valoro mucho y es una de las autoras que me hace volver a leer libros de amor contemporáneos.

Quizá el único fallo (para mi) sería en el personaje de Cricket. Hay escenas en las que me gustaba, pero creo que a veces llegaba a un punto que me cansaba. 

No me gusta que los personajes de los libros sean ñoños (quizás por eso no me acaban de gustar todas las historias contemporáneas) y aveces Cricket me gustaba, pero a veces resultaba demasiado ñoño con Lola.                                            Pese a esto, Lola, sus padres, la historia con la gemela Bell, la historia con Norah, etc... son cosas muy entretenidas y geniales en la historia. 
Además de que yo no tenía muy claro si era la continuación de Un beso en París y hay hechos o personajes que me han sorprendido y supongo que a quien no lo supiera también le sorprenderían. 

En definitiva, es una historia entretenida, a veces divertida, a veces emotiva y que no te aburrirá. Estoy deseando leer la tercera y última parte de esta trilogía.

Pero, aunque esta me ha gustado mucho, de los dos libros, me quedo con Un beso en París. Tanto los personajes como las situaciones me gustaban mucho más.


Aún así, a este libro, le doy una nota de: